Presencia Global
17 de Junio de 2020 | 12:08
Economía
solicitar un credito

¿Cuándo conviene solicitar un crédito?

Para empezar a responder la pregunta, hay que establecer primero cuándo no es en definitiva conveniente solicitar préstamos rápidos:

  • si te ahogas en deudas y no sabes cómo manejarlas,
  • si quieres comprar un móvil o un ordenador o cualquier cosa demasiado costosa que no necesitas,
  • si no tienes la capacidad de pago sin importar las medidas que tomes,
  • y si vas a invertir en algo muy riesgoso que no tiene ninguna garantía de generarte rentabilidad en el plazo en el que tienes que devolver el crédito.

Casos convenientes

Los créditos sin intereses con muy útiles si los pagas a tiempo. Resultan un ahorro muy significativo frente a las opciones de banca tradicional. Pero para aprovecharlos, debes pagar a tiempo, o terminarás pagando más intereses que deuda en sí. Definitivamente no convienen si no tienes al menos una buena parte del dinero a la mano antes de hacer la solicitud.

Son muy útiles para mejorar el historial crediticio porque el crédito te sale gratis, a diferencia de otras modalidades de financiación. También sirven bien como una alternativa para obtener dinero porque se atrasó un pago que ya está en camino y es urgente. Además, podrían ser muy buenos para pagar algo puntual de contado en vez de hacerlo a plazos porque es una forma de ahorrar dinero.

Los créditos los puedes utilizar para pagar una deuda, aunque bajo ciertas condiciones que lo convertiría en una deuda buena en vez de una mala. La primera es que los intereses del crédito solicitado sean menores a los que genera la otra deuda, y la segunda es que son montos relativamente pequeños los que se aprueban a los que están en listas de morosos.

También conviene cuando pagar algo ahora va a significar directamente que vas a incrementar tus ingresos, como podría ser el caso de adquirir el equipo necesario para trabajar en proyectos más complicados. En este caso el ejercicio de sinceridad tiene que ser riguroso para no caer en la compra compulsiva de caprichos con la misma excusa.

Y el caso en el que más conviene pedir un préstamo es para adquirir cosas de alto valor que no podrías conseguir de otra forma sin esperar demasiado tiempo. Ejemplos de esto son viviendas y coches. Siempre que se vaya a hacer una compra de este estilo, el bien debería ser duradero para justificar utilizarlo antes de haberlo pagado por completo.